Matías de la Fuente

¿Se lleva mal con sus compañeros de trabajo, colaborador o jefe?

El primer paso a saber es:  ¿Cuál es el problema?

  • Tus colaboradores no te escuchan?
  • No delegas tus tareas por falta de confianza? o no te la delegan por no confiar en vos?…
  • Tienes prejuicios negativos acera de ellos? O ellos acerca de vos?

Recuerdo una anécdota en uno de los talleres que brindé en una empresa: cuando tratamos la herramienta de Escucha Activa, un jefe que se llevaba mal con sus colaboradores, logró identificar un error en su forma de dirigirse a sus subalternos y reconoció que no tenía una postura abierta a la escucha. Su “cómo comunicaba” generaba impacto negativo en los otros.

 A partir de allí decidió cambiar su actitud y comportamiento introduciendo habilidades que permitió comprender el mensaje que tenían los empleados.

En esos mensajes pudo ver, no solo las necesidades humanas, sino que presentaban propuestas para mejorar el sistema de producción.

¿Qué paso ahí?

El jefe pasó de una visión centrada en sí misma con sus aciertos y desaciertos pero cerrada al aporte de otras personas, sus experiencias y conocimientos valiosos a una posición receptiva y enriquecedora.

Los seres humanos necesitamos sentirnos útiles y valorados; cuando eso sucede nuestro poder creativo colabora con los de los demás construyendo una red de voluntades muy poderosa y productiva.

Así también, la relación entre compañeros puede verse obstruida por la falta de confianza y entendimiento. Podemos sentir que como falló una vez, esa experiencia la generalizamos para el resto de las tareas (y en ocasiones para el resto de las personas).

Eso nos puede lleva a pensar que la confianza es rígida, que no se puede mejorar. Nos cristalizamos en esa creencia y no delegamos.

La confianza es subjetiva y se construye generando buenos redes y relaciones poderosas.

Otro factor clave para enriquecer las relaciones, es revisar los prejuicios negativos que tenemos hacia las otras personas. Como así también analizar sobre lo que creemos que los demás piensan de nosotros.

Descubrir y analizar el por qué creo “eso” de esa persona o ¿para qué me sirve pensar “eso”? nos va a dar una clave fundamental para conocernos internamente y descubrir potencialidades que hasta ahora estaban en las sombras de mi consciencia.

Te dejo esta reflexión sobre los puntos anteriores y la necesidad de buscar la respuesta al ¿para qué me sirve pensar “eso”?

Solicita tu sesión de coaching aquí:

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Open chat

¡Suscríbete al Blog y recibe las entradas más recientes por Correo Electrónico!